La depresión es una enfermedad que se caracteriza por una tristeza persistente y por la pérdida de interés en las actividades con las que normalmente se disfruta. El lema de la campaña que impulsa la Organización Mundial de la Salud este año es “Hablar de la depresión” y busca contribuir a su conocimiento y concientización. En este caso abordar cinco preguntas sobre cómo influye esta patología en la infertilidad.
¿Cuál es el vínculo que existe entre la depresión y la fertilidad?
La depresión, así como el stress, puede estar presente como causa o como consecuencia de la infertilidad. Una mujer puede no embarazarse producto de su depresión, así como una que no se embaraza puede presentar una depresión como consecuencia de su infertilidad.
Sin embargo, es difícil afirmar que una mujer no se embaraza a causa de su depresión netamente. Lo importante es que el paciente refiera al médico su malestar para poder tratarla y que el camino que deba afrontar sea más fácil.
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martes, mayo 02, 2017
viernes, abril 14, 2017
Más de 2.600 personas sufren depresión y el 70% son mujeres
En 2016 se diagnosticaron 914 casos nuevos
El Día Mundial de la Salud centra su campaña en esta enfermedad
pamplona - La depresión es un trastorno afectivo, del humor, en el que la tristeza es uno de los síntomas claves. Es de tal intensidad que interfiere con la vida diaria cotidiana y causa sufrimiento tanto para quien padece el trastorno como para los que se preocupan por la persona afectada.
Se trata de una enfermedad común y grave, en la que la mayoría de personas que la padecen necesitan tratamiento para mejorar.
En Navarra, la Red de Salud Mental atiene a un total de 2.618 pacientes con depresión, de los que el 70,44% son mujeres y donde la mayor parte de los afectados (53,21%) tienen entre 40 y 65 años. Asimismo, durante 2016 se diagnosticaron un total de 914 nuevos casos entre la población adulta, donde también se observan diferencias por sexos: el 56,89% de los diagnosticados son mujeres, frente al 43,11%, que son hombres.
El Día Mundial de la Salud centra su campaña en esta enfermedad
pamplona - La depresión es un trastorno afectivo, del humor, en el que la tristeza es uno de los síntomas claves. Es de tal intensidad que interfiere con la vida diaria cotidiana y causa sufrimiento tanto para quien padece el trastorno como para los que se preocupan por la persona afectada.
Se trata de una enfermedad común y grave, en la que la mayoría de personas que la padecen necesitan tratamiento para mejorar.
En Navarra, la Red de Salud Mental atiene a un total de 2.618 pacientes con depresión, de los que el 70,44% son mujeres y donde la mayor parte de los afectados (53,21%) tienen entre 40 y 65 años. Asimismo, durante 2016 se diagnosticaron un total de 914 nuevos casos entre la población adulta, donde también se observan diferencias por sexos: el 56,89% de los diagnosticados son mujeres, frente al 43,11%, que son hombres.
miércoles, marzo 08, 2017
Ser mujer, el segundo factor de riesgo para sufrir depresión ¿Se necesita un abordaje diferente?
Entre 2005 y 2015, la depresión aumentó un 18,4%, en todo el mundo, siendo las principales víctimas las mujeres menores de 29 años o mayores de 55, según ha puesto de manifiesto la Organización Mundial de la Salud a finales de febrero.
La prevalencia global de los trastornos depresivos es el doble en las mujeres que en los varones. La OMS estima que el 26% de las mujeres presentará un Episodio Depresivo Mayor a lo largo de su vida, frente al 12% de los hombres. En nuestro país, según el estudio ESEMeD , la prevalencia de la depresión a lo largo de la vida es de entre un 5 y un 7,5% en los varones, y de entre un 13 y un 16% en las mujeres. De ahí que los expertos aseguren que ser mujer es el segundo factor de riesgo para sufrir depresión, por detrás de los antecedentes familiares.
La prevalencia global de los trastornos depresivos es el doble en las mujeres que en los varones. La OMS estima que el 26% de las mujeres presentará un Episodio Depresivo Mayor a lo largo de su vida, frente al 12% de los hombres. En nuestro país, según el estudio ESEMeD , la prevalencia de la depresión a lo largo de la vida es de entre un 5 y un 7,5% en los varones, y de entre un 13 y un 16% en las mujeres. De ahí que los expertos aseguren que ser mujer es el segundo factor de riesgo para sufrir depresión, por detrás de los antecedentes familiares.
sábado, febrero 18, 2017
Para muchas mujeres, la ropa ajustada puede suponer un peligro para su autoestima
Expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) han alertado de los peligros nutricionales y de autoestima que pueden suponer seguir la moda de la ropa ajustada para muchas mujeres y, especialmente, para aquellas con sobrepeso u obesidad.
"La experiencia en consulta nos revela que en época de rebajas las mujeres con sobrepeso u obesidad se muestran más susceptibles y descontentas con su físico, debido a la insatisfacción de cómo les queda determinado tipo de ropa", ha explicado el nutricionista y portavoz del IMEO, Rubén Bravo.
Se trata de la moda "no apta para gorditas" y la desesperación para entrar en un vestido en pocos días para asistir a una boda, cita o evento, impulsa a las representantes del sexo femenino a probar métodos raros y dietas “milagrosas” a ciegas, sin pensar en las secuelas negativas que pueden dejar rastro en su salud, metabolismo o equilibrio emocional y vital.
"Es un problema complejo que va más allá de la moda y las apariencias", han señalado los expertos del IMEO y con el fin de aclarar dudas sobre el tema, ofrecen algunas pautas como solución a nivel nutricional y psicológico.
"La experiencia en consulta nos revela que en época de rebajas las mujeres con sobrepeso u obesidad se muestran más susceptibles y descontentas con su físico, debido a la insatisfacción de cómo les queda determinado tipo de ropa", ha explicado el nutricionista y portavoz del IMEO, Rubén Bravo.
Se trata de la moda "no apta para gorditas" y la desesperación para entrar en un vestido en pocos días para asistir a una boda, cita o evento, impulsa a las representantes del sexo femenino a probar métodos raros y dietas “milagrosas” a ciegas, sin pensar en las secuelas negativas que pueden dejar rastro en su salud, metabolismo o equilibrio emocional y vital.
"Es un problema complejo que va más allá de la moda y las apariencias", han señalado los expertos del IMEO y con el fin de aclarar dudas sobre el tema, ofrecen algunas pautas como solución a nivel nutricional y psicológico.
miércoles, enero 25, 2017
La depresión posparto no es como las demás según estudio científico
Un nuevo estudio neurobiológico ha descubierto diferencias en el comportamiento cerebral de las pacientes que sufren depresión posparto y las que padecen trastornos depresivos graves, dos dolencias que tradicionalmente se tratan de la misma manera por los médicos.
La maternidad no solo cambia la vida de quien la experimenta. Además de traer consigo cambios hormonales muy importantes en el cuerpo e incluso en el cerebro de la madre, también puede afectar de forma psicológica al comportamiento de las mujeres que dan a luz.
Son varios los estudios que apuntan que entre el 10% y el 20% de las mujeres sufren ansiedad y depresión posparto con unos síntomas muy similares a los de cualquier otra depresión. Sin embargo, apenas se ha investigado sobre las particularidades de esta patología.
La maternidad no solo cambia la vida de quien la experimenta. Además de traer consigo cambios hormonales muy importantes en el cuerpo e incluso en el cerebro de la madre, también puede afectar de forma psicológica al comportamiento de las mujeres que dan a luz.
Son varios los estudios que apuntan que entre el 10% y el 20% de las mujeres sufren ansiedad y depresión posparto con unos síntomas muy similares a los de cualquier otra depresión. Sin embargo, apenas se ha investigado sobre las particularidades de esta patología.
martes, enero 17, 2017
La mujer y el estrés
¡Verónica!, trabaja, estudia, es casada y cuida a su mamá quien tiene una enfermedad crónica degenerativa.
¡Alma!, se encarga de atender su casa: lava, plancha, hace de comer, arregla la casa, atiende a sus tres pequeños hijos y por supuesto a su esposo.
¡Mary! es ejecutiva en una empresa importante, todo el día se la pasa arreglando problemas de su trabajo y sus horarios no le permiten descansar, incluso tiene más de dos años que no tiene vacaciones, por lo que la mayor parte del tiempo se siente cansada.
¿Qué tienen todas estas mujeres en común?: viven constantemente con estrés.
La enorme importancia de la participación de la mujer en diferentes ámbitos de la vida tiene un costo no solamente económico, espiritual y social, sino también fisiológico. Ser maestras, doctoras, perfeccionistas, simpáticas, inteligentes y multifacéticas se refleja en su cuerpo y mente.
¿A quienes afecta el estrés?
Se puede decir que el estrés no respeta edad, raza, escolaridad, profesión, cultura, ni posición económica, por supuesto tampoco género. Todos estamos expuestos a experimentar alguna situación estresante en algún momento de nuestras vidas. Sin embargo, existen personas que son más susceptibles a experimentar de forma más negativa sus efectos, tal es el caso de las personas enfermas, los niños, quienes son muy tímidos y por supuesto las mujeres que no tienen algún método para contrarestarlo.
¡Alma!, se encarga de atender su casa: lava, plancha, hace de comer, arregla la casa, atiende a sus tres pequeños hijos y por supuesto a su esposo.
¡Mary! es ejecutiva en una empresa importante, todo el día se la pasa arreglando problemas de su trabajo y sus horarios no le permiten descansar, incluso tiene más de dos años que no tiene vacaciones, por lo que la mayor parte del tiempo se siente cansada.
¿Qué tienen todas estas mujeres en común?: viven constantemente con estrés.
La enorme importancia de la participación de la mujer en diferentes ámbitos de la vida tiene un costo no solamente económico, espiritual y social, sino también fisiológico. Ser maestras, doctoras, perfeccionistas, simpáticas, inteligentes y multifacéticas se refleja en su cuerpo y mente.
¿A quienes afecta el estrés?
Se puede decir que el estrés no respeta edad, raza, escolaridad, profesión, cultura, ni posición económica, por supuesto tampoco género. Todos estamos expuestos a experimentar alguna situación estresante en algún momento de nuestras vidas. Sin embargo, existen personas que son más susceptibles a experimentar de forma más negativa sus efectos, tal es el caso de las personas enfermas, los niños, quienes son muy tímidos y por supuesto las mujeres que no tienen algún método para contrarestarlo.
lunes, enero 02, 2017
¿Por qué a las mujeres les gusta el chocolate?
Que las mujeres sienten pasión por el chocolate no es ningún secreto. Basta ver cualquier película para encontrar una escena en la que una mujer, sobre todo después de un desengaño sentimental, se dedica a comer bombones o helado de chocolate.
La razón de esto no es que las mujeres seamos más golosas que los hombres, sino que, según Anthony Auger, profesor de Psicología en la Universidad de Madison dedicado al estudio de las diferencias en el cerebro entre hombres y mujeres, el chocolate afecta al cerebro de las mujeres de forma diferente que al de los hombres.
La razón de esto no es que las mujeres seamos más golosas que los hombres, sino que, según Anthony Auger, profesor de Psicología en la Universidad de Madison dedicado al estudio de las diferencias en el cerebro entre hombres y mujeres, el chocolate afecta al cerebro de las mujeres de forma diferente que al de los hombres.
viernes, julio 15, 2016
Los cincuenta, una edad estupenda en la mujer
Lejos de traumatizarnos por cumplir años, los cincuenta deben ser esa edad a la que disfrutar de la madurez y de la compañía de los que nos rodean
Nuestra sociedad, amante siempre de las etiquetas y los estereotipos, suele hablar muy a menudo de la temida crisis de los cuarenta y la compleja llegada de los cincuenta en la mujer.
Ahí donde debe afrontar y reformular muchos aspectos como, por ejemplo, el inicio de la menopausia.
Ahora bien, algo que deberíamos dejar claro desde el principio es que toda edad es fabulosa siempre y cuando nuestra actitud sea fuerte, valiente y entusiasta.
Los cincuenta son una edad estupenda donde ocurren muchos acontecimientos.
Nuestra sociedad, amante siempre de las etiquetas y los estereotipos, suele hablar muy a menudo de la temida crisis de los cuarenta y la compleja llegada de los cincuenta en la mujer.
Ahí donde debe afrontar y reformular muchos aspectos como, por ejemplo, el inicio de la menopausia.
Ahora bien, algo que deberíamos dejar claro desde el principio es que toda edad es fabulosa siempre y cuando nuestra actitud sea fuerte, valiente y entusiasta.
Los cincuenta son una edad estupenda donde ocurren muchos acontecimientos.
domingo, julio 03, 2016
Por qué a las mujeres les gustan los hombres mayores
La edad es un factor que también influye en la elección de una relación de pareja. Muchas personas aspiran a conocer a una pareja que tenga una edad similar para estar en una misma etapa vital. Sin embargo, en el amor no existen las normas generales.
También existen mujeres que se sienten atraídas por hombres mayores. En este caso, el sentimiento que surge de la diferencia de edad es la búsqueda de protección.
Por otra parte, el factor edad también puede estar vinculado con tener más madurez, más confianza en uno mismo, más experiencia de vida y una estabilidad emocional.
También existen mujeres que se sienten atraídas por hombres mayores. En este caso, el sentimiento que surge de la diferencia de edad es la búsqueda de protección.
Por otra parte, el factor edad también puede estar vinculado con tener más madurez, más confianza en uno mismo, más experiencia de vida y una estabilidad emocional.
martes, mayo 24, 2016
¿Por que la mujer es destructiva durante el periodo Menstrual?
Caso real:
Cuando tengo el período siempre me vuelvo loca. La última vez rompí varias cosas en casa. ¿Por qué me siento siempre tan destructiva durante el período?
Sentirse salvaje no es malo, pero romper cualquier cosa no está bien. Cuando te sientas salvaje, baila una danza salvaje, pero nunca destruyas nada. Puede que no sea un problema -puedes romper una cazuela-, pero la idea misma de destruir es mala. Te da una actitud muy destructiva hacia la vida. Y la cazuela es sólo una excusa. En realidad te gustaría destruir cosas más valiosas, incluso relaciones valiosas, personas valiosas… Pero no puedes destruir tanto, no puedes aguantarlo, y rompes una pobre cazuela, ¡y no te ha hecho nada!
Para muchas mujeres, los días del período son un poco destructivos, y la causa es muy biológica. Tienes que comprender y estar un poco alerta y consciente para poder elevarte un poco por encima de tu biología; de otra forma, estás bajo su control.
Cuando tengo el período siempre me vuelvo loca. La última vez rompí varias cosas en casa. ¿Por qué me siento siempre tan destructiva durante el período?
Sentirse salvaje no es malo, pero romper cualquier cosa no está bien. Cuando te sientas salvaje, baila una danza salvaje, pero nunca destruyas nada. Puede que no sea un problema -puedes romper una cazuela-, pero la idea misma de destruir es mala. Te da una actitud muy destructiva hacia la vida. Y la cazuela es sólo una excusa. En realidad te gustaría destruir cosas más valiosas, incluso relaciones valiosas, personas valiosas… Pero no puedes destruir tanto, no puedes aguantarlo, y rompes una pobre cazuela, ¡y no te ha hecho nada!
Para muchas mujeres, los días del período son un poco destructivos, y la causa es muy biológica. Tienes que comprender y estar un poco alerta y consciente para poder elevarte un poco por encima de tu biología; de otra forma, estás bajo su control.
lunes, mayo 23, 2016
La mitad de las mujeres ha sufrido algún ataque de pánico o ansiedad
El 50 por ciento de las mujeres ha experimentado alguna vez ataques de pánico o ansiedad, según ha informado el CEO de los centros Nascia, Pablo Muñoz, quien ha recordado que si estos estados se sufren de forma continuada acaban provocando un "serio" problema para la salud física y emocional.
"Los factores para padecer una crisis de ansiedad o de pánico son múltiples. Hay una parte de predisposición genética, un entorno socio ambiental que lo favorece y un suceso estresante que lo desencadena. Lo que hay que evitar es que se repita y se instale como un patrón en el sujeto, haciendo que su vida quede condicionada", ha explicado.
Y es que, situaciones tan cotidianas como una mudanza, un parto, una enfermedad, problemas laborales, separaciones o divorcios, pueden ser, en algunos casos, los desencadenantes de ataques de pánico o ansiedad. Además, cuando se han repetido varias crisis, el trastorno se instala y se producen ciertas limitaciones en la vida de la persona afectada, la cual tiene que renunciar a realizar determinadas actividades por temor a padecer una crisis.
Actualmente la probabilidad de que una mujer sufra ataques de pánico o ansiedad es un 30 por ciento mayor que hace 20 años debido, según ha explicado el experto, a su incorporación al mercado laboral, las dificultades que existen para conciliar la vida personal y familiar, y por el estrés que provoca la falta de tiempo.
SÍNTOMAS DE UN ATAQUE DE PÁNICO
En este sentido, la directora del centro Nascia Pozuelo (Madrid), Raquel San Martín, ha informado de que los síntomas que alertan de una crisis de pánico son palpitaciones, sudoración, tensión muscular, sensación de ahogo, opresión en el pecho, náuseas o miedo extremo. "Estos son algunos de los más comunes pero en ciertos casos incluso se dan sensaciones de vivir situaciones irreales dentro del mismo ataque de pánico", ha apostillado.
Asimismo, y aunque el desencadenante puede ser un suceso traumático o un episodio tenso y de mucho nivel de estrés, en ocasiones estos síntomas pueden manifestarse en momentos de aparente tranquilidad como, por ejemplo, en un paseo, viendo la televisión o conduciendo. En concreto, comienza con las palpitaciones y sigue con la falta de aire al respirar, mareos, una parálisis general producida por el miedo al no comprender lo que está ocurriendo y sensación de que se está en peligro.
Finalmente, y respecto al tratamiento, los expertos han informado de que, como alternativa a la medicación, o combinándola con ella, existen diversas técnicas para el control del estrés y la ansiedad. "Si logramos que, a través de una serie de entrenamientos, la persona sea capaz de focalizar y concentrarse en mantener un ritmo óptimo de respiración, que controle su mente con una serie de ejercicios básicos y que logre relajar su tensión muscular, vamos a conseguir un escenario muy propicio para cortar el ataque de ansiedad antes de que entre en su fase aguda y así eliminar riesgos futuros", ha zanjado San Martín.
Via infosalus.com
"Los factores para padecer una crisis de ansiedad o de pánico son múltiples. Hay una parte de predisposición genética, un entorno socio ambiental que lo favorece y un suceso estresante que lo desencadena. Lo que hay que evitar es que se repita y se instale como un patrón en el sujeto, haciendo que su vida quede condicionada", ha explicado.
Y es que, situaciones tan cotidianas como una mudanza, un parto, una enfermedad, problemas laborales, separaciones o divorcios, pueden ser, en algunos casos, los desencadenantes de ataques de pánico o ansiedad. Además, cuando se han repetido varias crisis, el trastorno se instala y se producen ciertas limitaciones en la vida de la persona afectada, la cual tiene que renunciar a realizar determinadas actividades por temor a padecer una crisis.
Actualmente la probabilidad de que una mujer sufra ataques de pánico o ansiedad es un 30 por ciento mayor que hace 20 años debido, según ha explicado el experto, a su incorporación al mercado laboral, las dificultades que existen para conciliar la vida personal y familiar, y por el estrés que provoca la falta de tiempo.
SÍNTOMAS DE UN ATAQUE DE PÁNICO
En este sentido, la directora del centro Nascia Pozuelo (Madrid), Raquel San Martín, ha informado de que los síntomas que alertan de una crisis de pánico son palpitaciones, sudoración, tensión muscular, sensación de ahogo, opresión en el pecho, náuseas o miedo extremo. "Estos son algunos de los más comunes pero en ciertos casos incluso se dan sensaciones de vivir situaciones irreales dentro del mismo ataque de pánico", ha apostillado.
Asimismo, y aunque el desencadenante puede ser un suceso traumático o un episodio tenso y de mucho nivel de estrés, en ocasiones estos síntomas pueden manifestarse en momentos de aparente tranquilidad como, por ejemplo, en un paseo, viendo la televisión o conduciendo. En concreto, comienza con las palpitaciones y sigue con la falta de aire al respirar, mareos, una parálisis general producida por el miedo al no comprender lo que está ocurriendo y sensación de que se está en peligro.
Finalmente, y respecto al tratamiento, los expertos han informado de que, como alternativa a la medicación, o combinándola con ella, existen diversas técnicas para el control del estrés y la ansiedad. "Si logramos que, a través de una serie de entrenamientos, la persona sea capaz de focalizar y concentrarse en mantener un ritmo óptimo de respiración, que controle su mente con una serie de ejercicios básicos y que logre relajar su tensión muscular, vamos a conseguir un escenario muy propicio para cortar el ataque de ansiedad antes de que entre en su fase aguda y así eliminar riesgos futuros", ha zanjado San Martín.
Via infosalus.com
viernes, abril 22, 2016
5 claves psicológicas que (de verdad) funcionan para que, desde fuera, se te vea mejor
Ser genuino y proyectar ante los demás una imagen de seguridad y fidelidad a uno mismo es un anhelo que todos, en algún momento de nuestra vida, hemos experimentado. Y es un consejo que, además más de una vez nos han dado. Ahora bien, por mucho que nos esforcemos en potenciar el atractivo con el que nos presentamos ante el mundo, de nada sirve que ofrezcamos una fabulosa fachada al principio si, a poco que desde fuera quieran rascar, todo resulta ser de cartón piedra.
Y flaco favor le hacemos a nuestra autoestima si, para sentirnos socialmente aceptados, recurrimos a ocultarnos tras una cortina (que, por cierto, no tiene por qué ser mejor que lo que somos en realidad). Como únicos y genuinos, de ahí partimos. Pero la naturalidad y la honestidad no están reñidas con tu capacidad personal para potenciar tu propio atractivo.
Y flaco favor le hacemos a nuestra autoestima si, para sentirnos socialmente aceptados, recurrimos a ocultarnos tras una cortina (que, por cierto, no tiene por qué ser mejor que lo que somos en realidad). Como únicos y genuinos, de ahí partimos. Pero la naturalidad y la honestidad no están reñidas con tu capacidad personal para potenciar tu propio atractivo.
jueves, abril 07, 2016
os tratamientos de fertilidad y su efecto en el estrés de las mujeres
as técnicas de fertilidad tienen un fuerte impacto emocional para las mujeres que quieren tener hijos. Un estudio europeo sobre los países con mayor número de ciclos de reproducción asistida identifica qué aspectos de estos tratamientos contribuyen al estrés psicológico.
La incapacidad para concebir un hijo es extremadamente estresante para las mujeres que pretenden formar una familia. Así lo indica un estudio, publicado en la revista Human Reproduction, sobre pacientes de los cuatro países europeos con mayor número de ciclos de reproducción asistida: Francia, Alemania, Italia y España. Las mujeres en tratamiento sufrieron mayor ansiedad relacionada con el sexo y emociones negativas, como impaciencia o frustración
La incapacidad para concebir un hijo es extremadamente estresante para las mujeres que pretenden formar una familia. Así lo indica un estudio, publicado en la revista Human Reproduction, sobre pacientes de los cuatro países europeos con mayor número de ciclos de reproducción asistida: Francia, Alemania, Italia y España. Las mujeres en tratamiento sufrieron mayor ansiedad relacionada con el sexo y emociones negativas, como impaciencia o frustración
martes, diciembre 22, 2015
¿Padeces el Síndrome de la Mujer Acelerada? Si lo intuyes, confírmalo con este test
Querer tener el control de todo (y no conseguirlo, claro), dormir mal y despertarse mucho, sentir ansiedad permanente o viajar en una montaña rusa emocional, como si sufrieras el síndrome premenstrual a diario son algunos de los síntomas de El Síndrome de la Mujer Acelerada, detectado por la doctora Libby Weaver. Un trastorno biológico y emocional que puedes estar sufriendo sin ni siquiera saberlo.
Tras casi dos décadas tratando a mujeres con trastornos biológicos y alimenticios, incluyendo síntomas de menopausia, pérdida de la libido y síndrome del ovario poliquístico, la doctora Libby Weaver llegó a la conclusión de que el frenético estilo de vida que llevamos hoy en día, las interminables tareas que nos echamos sobre los hombros para intentar convertirnos en esas superwoman de las que tanto hablan en las revistas, está teniendo serias consecuencias para nuestra salud. En su libro, Rushing Woman´s Syndrome, The Impact of a Never Ending To-Do List on Health, la doctora Weaver nos advierte de que nuestro organismo no está preparado para este estilo de vida tan exigente y caótico, por mucho que nos quieran convencer de lo contrario.
Tras casi dos décadas tratando a mujeres con trastornos biológicos y alimenticios, incluyendo síntomas de menopausia, pérdida de la libido y síndrome del ovario poliquístico, la doctora Libby Weaver llegó a la conclusión de que el frenético estilo de vida que llevamos hoy en día, las interminables tareas que nos echamos sobre los hombros para intentar convertirnos en esas superwoman de las que tanto hablan en las revistas, está teniendo serias consecuencias para nuestra salud. En su libro, Rushing Woman´s Syndrome, The Impact of a Never Ending To-Do List on Health, la doctora Weaver nos advierte de que nuestro organismo no está preparado para este estilo de vida tan exigente y caótico, por mucho que nos quieran convencer de lo contrario.
domingo, diciembre 06, 2015
Cómo superar la depresión post parto
Todas las personas atraviesan por diferentes fases a lo largo de su vida. Atravesamos por fases como la de estudiar, disfrutar, trabajar etc. Una de las grandes etapas es aquella en la que decidimos asentar nuestra vida. Tal vez casarnos, formar un hogar e incluso dar el paso de tener hijos. Es este último paso uno de los más importantes, sobre todo en la vida de una mujer.
Son muchas mujeres las que sueñan desde su infancia con tener hijos. Sin embargo son muy pocas las que comprenden des del principio que ser madre también tiene otras consecuencias no tan agradables.
Son muchas mujeres las que sueñan desde su infancia con tener hijos. Sin embargo son muy pocas las que comprenden des del principio que ser madre también tiene otras consecuencias no tan agradables.
lunes, noviembre 09, 2015
Depresión postparto: causas, síntomas y tratamiento
La depresión postparto se refiere a un trastorno anímico, y suele ocurrir durante los tres primeros meses después de dar a luz o hasta un año más tarde. Esta vulnerabilidad es un síntoma más normal de lo que se cree y hasta un 80% de nuevas madres han experimentado este proceso en el que puedes sentirte ansiosa, irritable o triste, sin embargo esto puede mejorar en la medida en que la mujer reciba ayuda con el bebé y pueda descansar.
Te explicamos las causas, síntomas y tratamiento para la depresión postparto.
Causas de la depresión postparto
Las causas de la depresión postparto se desconoce por esto es complicado saber con anterioridad si una madre es propensa a padecer de este trastorno. Este padecimiento se ha relacionado con una combinación de factores, no sólo psicológicos y genéticos, sino bioquímicos y medioambientales. Algunas de las causas de la depresión postparto son:
Falta de sueño.
Inquietud sobre si serás una buena madre.
Preocupación por tener menos tiempo para ti y tu pareja.
Cambios en tu cuerpo y en las relaciones sociales.
Te explicamos las causas, síntomas y tratamiento para la depresión postparto.
Causas de la depresión postparto
Las causas de la depresión postparto se desconoce por esto es complicado saber con anterioridad si una madre es propensa a padecer de este trastorno. Este padecimiento se ha relacionado con una combinación de factores, no sólo psicológicos y genéticos, sino bioquímicos y medioambientales. Algunas de las causas de la depresión postparto son:
Falta de sueño.
Inquietud sobre si serás una buena madre.
Preocupación por tener menos tiempo para ti y tu pareja.
Cambios en tu cuerpo y en las relaciones sociales.
sábado, septiembre 12, 2015
Depresión en las mujeres
Depresión en las mujeres.
Mujeres
Juliana Vidales el 09 de septiembre
Te contamos más de una de las enfermedades más importantes de la salud mental de las mujeres: la depresión.
Aunque muchas prefieren no hablar del tema, pues temen que sus seres queridos, amigos y personas a su alrededor las tilden de “inestables o “volubles” es necesario que las mujeres aprendan a identificar los síntomas de la depresión y a conocer cómo actuar en caso de padecer esta penosa enfermedad.
¿Qué es la depresión?
La depresión es una enfermedad que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos de sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración por un periodo mayor a dos semanas o más.
Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, la depresión afecta aproximadamente a 350 millones de personas en todo el mundo, afectando a más mujeres que hombres en todo el planeta.
Agrega la OMS que “la depresión puede convertirse en un problema de salud serio, especialmente cuando es de larga duración e intensidad moderada a grave, y puede causar gran sufrimiento y alterar las actividades laborales, escolares y familiares. En el peor de los casos puede llevar al suicidio, que es la causa de aproximadamente 1 millón de muertes anuales”.
Una persona deprimida también puede experimentar alguno de los siguientes síntomas:
Sentimientos persistentes de ansiedad o "vacío".
Sentimientos de desesperanza y/o pesimismo.
Sentimientos de irritabilidad, inquietud, inutilidad y/o impotencia.
Dificultad para tomar decisiones.
Dolores o malestares persistentes, dolores de cabeza, retorcijones en el estómago (cólicos) o problemas digestivos que no se alivian, ni siquiera con tratamiento.
Causas
Según los ensayos publicados por el National Institution of Mental Health, algunas de las causas más comunes de la depresión en las mujeres son:
La genética: las mujeres con antecedentes familiares de depresión, tienen mayor riesgo de padecer esta enfermedad.
Sustancias químicas y hormonas: estas pueden afectar la parte del cerebro que regula las emociones y el estado de ánimo.
Alcoholismo y drogadicción: la adicción a sustancias puede ser una importante causa de la depresión.
Trastorno disfórico premenstrual: Durante la semana antes de la llegada de la menstruación, muchas mujeres pueden sufrir depresión, ansiedad, irritabilidad, etc., que pueden afectar su vida normal. Para conocer más sobre este trastorno, haz clic aquí.
Depresión post parto: Después de dar a luz, una mujer puede experimentar los síntomas propios de la depresión, pues los cambios hormonales y las responsabilidades que llegan con el cuidado del recién nacido pueden afectarlas emocionalmente. Descubre más de la depresión postparto en el siguiente enlace.
Si crees que tu estado de ánimo ha cambiado en estos últimos días, y éste ha afectado tu calidad de vida y las relaciones que tienes con tu familia, con tu pareja, con tus amigos o compañeros de trabajo, consulta a un experto en la Salud Mental (psiquiatra) y sigue el tratamiento según sus instrucciones. Evita la automedicación y el uso de antidepresivos sin recomendación médica.
Via sura.com
Mujeres
Juliana Vidales el 09 de septiembre
Te contamos más de una de las enfermedades más importantes de la salud mental de las mujeres: la depresión.
Aunque muchas prefieren no hablar del tema, pues temen que sus seres queridos, amigos y personas a su alrededor las tilden de “inestables o “volubles” es necesario que las mujeres aprendan a identificar los síntomas de la depresión y a conocer cómo actuar en caso de padecer esta penosa enfermedad.
¿Qué es la depresión?
La depresión es una enfermedad que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos de sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración por un periodo mayor a dos semanas o más.
Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, la depresión afecta aproximadamente a 350 millones de personas en todo el mundo, afectando a más mujeres que hombres en todo el planeta.
Agrega la OMS que “la depresión puede convertirse en un problema de salud serio, especialmente cuando es de larga duración e intensidad moderada a grave, y puede causar gran sufrimiento y alterar las actividades laborales, escolares y familiares. En el peor de los casos puede llevar al suicidio, que es la causa de aproximadamente 1 millón de muertes anuales”.
Una persona deprimida también puede experimentar alguno de los siguientes síntomas:
Sentimientos persistentes de ansiedad o "vacío".
Sentimientos de desesperanza y/o pesimismo.
Sentimientos de irritabilidad, inquietud, inutilidad y/o impotencia.
Dificultad para tomar decisiones.
Dolores o malestares persistentes, dolores de cabeza, retorcijones en el estómago (cólicos) o problemas digestivos que no se alivian, ni siquiera con tratamiento.
Causas
Según los ensayos publicados por el National Institution of Mental Health, algunas de las causas más comunes de la depresión en las mujeres son:
La genética: las mujeres con antecedentes familiares de depresión, tienen mayor riesgo de padecer esta enfermedad.
Sustancias químicas y hormonas: estas pueden afectar la parte del cerebro que regula las emociones y el estado de ánimo.
Alcoholismo y drogadicción: la adicción a sustancias puede ser una importante causa de la depresión.
Trastorno disfórico premenstrual: Durante la semana antes de la llegada de la menstruación, muchas mujeres pueden sufrir depresión, ansiedad, irritabilidad, etc., que pueden afectar su vida normal. Para conocer más sobre este trastorno, haz clic aquí.
Depresión post parto: Después de dar a luz, una mujer puede experimentar los síntomas propios de la depresión, pues los cambios hormonales y las responsabilidades que llegan con el cuidado del recién nacido pueden afectarlas emocionalmente. Descubre más de la depresión postparto en el siguiente enlace.
Si crees que tu estado de ánimo ha cambiado en estos últimos días, y éste ha afectado tu calidad de vida y las relaciones que tienes con tu familia, con tu pareja, con tus amigos o compañeros de trabajo, consulta a un experto en la Salud Mental (psiquiatra) y sigue el tratamiento según sus instrucciones. Evita la automedicación y el uso de antidepresivos sin recomendación médica.
Via sura.com
lunes, agosto 24, 2015
Ansiedad en el embarazo
Ansiedad en el embarazo
La ansiedad en el embarazo se puede presentar al igual que en otras situaciones de “cambio en la vida”. Muchas mujeres viven con angustia el embarazo temprano sobre todo si se dan pequeñas pérdidas y existe el riesgo de aborto espontáneo. En otro artículo de Blogdelamente hablamos de 8 hechos sobre la ansiedad que te sorprenderán. Hoy te contamos más sobre la ansiedad en el embarazo.
Ansiedad en el embarazo
El embarazo no es una enfermedad sino un proceso natural en la vida de la mujer, por esto habrá mujeres que estén más predispuestas a tener ansiedad en el embarazo, y otras que menos. Ocurre que durante este proceso se dan muchos cambios hormonales y físicos y estos también predispone a una mayor tendencia a la sensibilidad y la melancolía. El embarazo puede ser «una dulce espera» para algunas mujeres, pero para otras puede agudizar la sensación de angustia y miedo. ¿Estará bien el bebé?, ¿tendré que hacerme una amniocentesis?, ¿irá todo bien en el parto?,
La ansiedad en el embarazo se puede presentar al igual que en otras situaciones de “cambio en la vida”. Muchas mujeres viven con angustia el embarazo temprano sobre todo si se dan pequeñas pérdidas y existe el riesgo de aborto espontáneo. En otro artículo de Blogdelamente hablamos de 8 hechos sobre la ansiedad que te sorprenderán. Hoy te contamos más sobre la ansiedad en el embarazo.
Ansiedad en el embarazo
El embarazo no es una enfermedad sino un proceso natural en la vida de la mujer, por esto habrá mujeres que estén más predispuestas a tener ansiedad en el embarazo, y otras que menos. Ocurre que durante este proceso se dan muchos cambios hormonales y físicos y estos también predispone a una mayor tendencia a la sensibilidad y la melancolía. El embarazo puede ser «una dulce espera» para algunas mujeres, pero para otras puede agudizar la sensación de angustia y miedo. ¿Estará bien el bebé?, ¿tendré que hacerme una amniocentesis?, ¿irá todo bien en el parto?,
domingo, abril 26, 2015
Depresión post parto, un tabú en nuestra sociedad más grave de lo que parece
España no dispone de cuidados específicos para prevenir un trastorno que afecta a muchas mujeres después de dar a luz y cuyas consecuencias, en algunos casos, pueden ser muy graves
Esta semana una mujer arrojó por la ventana a sus dos hijos de 10 años y 18 meses para después tirarse ella. Afortunadamente los niños están fuera de peligro y no han sufrido mayores consecuencias que leves traumatismos faciales. La madre permanece ingresada en la unidad de psiquiatría de un hospital de Toledo a la espera de ser evaluada. Después de esto pasará a disposición judicial acusada de homicidio en grado de tentativa. No sabemos nada del caso por lo tanto es aventurado hablar de esta mujer en particular pero sí sabemos bastante de lo que una depresión postparto severa puede hacer (tirar a los hijos por la ventana, por ejemplo)
La sociedad se horroriza ante hechos así porque de natural no es comprensible que una madre atente contra sus propios hijos puesto que justamente si por algo se caracterizan las mamíferas es por la «ferocidad» (como lo denomina Nils Bergman) en el cuidado de las crías. Cuando esto no sucede así o, en casos muchos menos graves como puede ser el rechazo al bebé, la apatía… podemos estar asistiendo a la llamada depresión postparto, una situación que en la mayoría de los casos ni es tenida en cuenta ni se le da la mayor importancia cuando debería ser justo al contrario. De hecho hay depresiones posparto que pueden convertirse en crónicas y, si la madre que la padece está al cuidado de los hijos, lo lógico sería tomárselo con una seriedad y profesionalidad más exhaustiva de lo que se hace hoy día.
Esta semana una mujer arrojó por la ventana a sus dos hijos de 10 años y 18 meses para después tirarse ella. Afortunadamente los niños están fuera de peligro y no han sufrido mayores consecuencias que leves traumatismos faciales. La madre permanece ingresada en la unidad de psiquiatría de un hospital de Toledo a la espera de ser evaluada. Después de esto pasará a disposición judicial acusada de homicidio en grado de tentativa. No sabemos nada del caso por lo tanto es aventurado hablar de esta mujer en particular pero sí sabemos bastante de lo que una depresión postparto severa puede hacer (tirar a los hijos por la ventana, por ejemplo)
La sociedad se horroriza ante hechos así porque de natural no es comprensible que una madre atente contra sus propios hijos puesto que justamente si por algo se caracterizan las mamíferas es por la «ferocidad» (como lo denomina Nils Bergman) en el cuidado de las crías. Cuando esto no sucede así o, en casos muchos menos graves como puede ser el rechazo al bebé, la apatía… podemos estar asistiendo a la llamada depresión postparto, una situación que en la mayoría de los casos ni es tenida en cuenta ni se le da la mayor importancia cuando debería ser justo al contrario. De hecho hay depresiones posparto que pueden convertirse en crónicas y, si la madre que la padece está al cuidado de los hijos, lo lógico sería tomárselo con una seriedad y profesionalidad más exhaustiva de lo que se hace hoy día.
jueves, marzo 26, 2015
El acoso sexual y sus efectos en las mujeres
El acoso sexual es un modo de violencia sexual contra las mujeres que, desgraciadamente, experimenta un altísimo porcentaje de mujeres en todo el mundo, incluyendo los países más desarrollados y avanzados.
Un estudio realizado en la Unión Europea con 42.000 mujeres en 28 países muestra que la violencia contra las mujeres (ya sea física, sexual o emocional) es un abuso contra los derechos de las mujeres
ampliamente extendido. El estudio comenzó en 2010 y se prolongó durante dos años.
Entre el 45 y el 55% de las mujeres de la Unión Europea ha experimentado acoso sexual en algún momento desde los 15 años de edad y entre el 13 y el 21% lo ha experimentado en los últimos doce meses anteriores al estudio. Un 37% ha sido víctima de más de una forma de acoso sexual.
En qué consiste el acoso sexual
El acoso sexual consiste en conductas con connotaciones sexuales que atentan contra los derechos fundamentales de las personas, como son el derecho a la intimidad, la dignidad y la igualdad y que es considerado ofensivo, intimidante o no deseado por la persona acosada. Se considera una forma de abuso sexual.
Las conductas que constituyen acoso sexual pueden dividirse en tres tipos:
Acoso sexual físico. Se trata de ciertos actos físicos no deseados o solicitados por ella, como tocar, besar, abrazar, agarrar, pellizcar, invadir su espacio físico personal (por ejemplo, inclinarse demasiado hacia ella estando
sentada ante su mesa de trabajo), arrinconarla, bloquearle el paso, frotarse contra su cuerpo, darle un masaje en el cuello u hombros no solicitado.
Acoso sexual no verbal. Se trata de gestos o expresiones faciales (como hacer el gesto o sonido de un beso), hacer gestos o movimientos sexuales con el cuerpo o las manos, clavarle la mirada de manera lasciva, silbidos al pasar, enviar emails, vídeos, notas, cartas o fotos con contenido sexual no deseado.
Acoso sexual verbal:
Comentarios, piropos o bromas con contenido sexual.
Invitaciones para salir inapropiadas o excesivamente insistentes.
Preguntas ofensivas sobre su vida privada, preguntas sobre sus fantasías o preferencias sexuales.
Comentarios con connotaciones sexuales sobre su aspecto físico o vestuario o valoraciones sobre su aspecto físico.
Convertir una discusión (por ejemplo, sobre algún tema de trabajo) en un tema con contenido sexual.
Contarle historias o chistes con contenido sexual sin su consentimiento.
Extender mentiras o rumores sobre su vida sexual.
Ofrecerle beneficios laborales a cambio de favores sexuales.
Pedirle relaciones sexuales.
Amenazarla si ella se niega a acceder a alguna insinuación sexual.
La forma de acoso que más experimentan las mujeres consiste en mirarlas de forma inapropiada o lasciva (30%), toqueteos, abrazos o besos no deseados (29%) y abuso verbal en forma de comentarios ofensivos con contenido sexual.
Para la mayoría de las mujeres, el incidente de acoso sexual que más grave consideran es aquél que implica contacto no deseado (toqueteos, besos, abrazos). Suele ser realizado en la mayoría de los casos por un hombre desconocido y, en segundo lugar, por alguien de su ambiente de trabajo (un superior, compañero o cliente).
El aspecto subjetivo del acoso sexual
Ciertas conductas que podrían considerarse como un acoso sexual leve pueden ser percibidas de formas distintas por las mujeres, de manera que aquello que resulta ofensivo para una mujer (como que le silben al pasar) puede no se ofensivo para otra. No obstante, desde el momento en que algunas mujeres puedan considerar ofensivo un determinado comportamiento con connotación sexual, dicho comportamiento se convierte en acoso sexual y debería ser evitado en todo momento. Por ejemplo, dado que decir piropos por la calle a una desconocida resulta ofensivo para muchas mujeres, se considera acoso sexual y debería evitarse siempre (incluso aunque haya mujeres que no lo consideren ofensivo).
Las diferencias en cómo las mujeres definen lo que es acoso sexual pueden estar influenciadas por la cultura o país en que viven, actitudes de la sociedad en que se encuentra, así como la conciencia que una mujer tenga acerca de sus derechos. Las mujeres que no son del todo conscientes de sus derechos a la intimidad, la dignidad y la igualdad o de cómo ciertos comportamientos de los hombres atentan contra esos derechos y las sitúan en una posición de inferioridad, pueden aceptar y tolerar ciertos comportamientos que otras mujeres no tolerarían.
Los efectos del acoso sexual
Incluso aunque una mujer no perciba determinados comportamientos como ofensivos, los comportamientos con connotaciones sexuales de los hombres hacia ellas indican que no las consideran iguales, que las ven como objetos y que las sitúan en una posición de inferioridad con respecto a ellos. Es decir, cualquier comportamiento, por leve que sea, con una connotación sexual por parte de un hombre hacia una mujer, suele ir acompañado de (o provoca) una percepción negativa hacia esa mujer.
Por tanto, tolerar estos comportamientos, aunque sean leves, puede perjudicar a una mujer de diversos modos; por ejemplo, puede impedirle ascender en el trabajo o llevarla a cobrar menos (al ser percibida por sus jefes como inferior) o ser visto por los hombres como una señal de que pueden ir a más.
Las respuestas emocionales más típicas ante el acoso sexual son ira, vergüenza o enfado. Muchas mujeres dicen sentir también miedo como consecuencia del incidente.
El acoso sexual puede tener también efectos a largo plazo, que experimentan algo menos de la mitad de las mujeres. Entre estos efectos a largo plazo se encuentran la ansiedad, la sensación de vulnerabilidad y la pérdida de la confianza en sí misma.
El 37% de las mujeres víctimas de un incidente de acoso que consideran serio no ha hablado con nadie de lo sucedido, el 28% se lo cuenta a una amiga, el 24% a algún miembro de la familia y el 14% a su pareja. El 4% acude a la policía y menos del 1% habla con un abogado sobre el incidente o accede a un grupo de apoyo. No obstante, la mayoría de las mujeres que contacta con alguna agencia o profesional (como su jefe, un psicólogo, una organización de apoyo) se sienten satisfechas con la respuesta recibida.
¿Qué mujeres son más acosadas?
Según los datos obtenidos del estudio europeo comentado anteriormente, las mujeres con mayores niveles educativos son víctimas de acoso sexual en mayor medida que aquellas con pocos estudios. El 69% de mujeres con una titulación universitaria ha sido víctimas de acoso alguna vez desde los 15 años de edad, frente al 46% de las mujeres con estudios primarios.
Un estudio realizado en la Unión Europea con 42.000 mujeres en 28 países muestra que la violencia contra las mujeres (ya sea física, sexual o emocional) es un abuso contra los derechos de las mujeres
ampliamente extendido. El estudio comenzó en 2010 y se prolongó durante dos años.
Entre el 45 y el 55% de las mujeres de la Unión Europea ha experimentado acoso sexual en algún momento desde los 15 años de edad y entre el 13 y el 21% lo ha experimentado en los últimos doce meses anteriores al estudio. Un 37% ha sido víctima de más de una forma de acoso sexual.
En qué consiste el acoso sexual
El acoso sexual consiste en conductas con connotaciones sexuales que atentan contra los derechos fundamentales de las personas, como son el derecho a la intimidad, la dignidad y la igualdad y que es considerado ofensivo, intimidante o no deseado por la persona acosada. Se considera una forma de abuso sexual.
Las conductas que constituyen acoso sexual pueden dividirse en tres tipos:
Acoso sexual físico. Se trata de ciertos actos físicos no deseados o solicitados por ella, como tocar, besar, abrazar, agarrar, pellizcar, invadir su espacio físico personal (por ejemplo, inclinarse demasiado hacia ella estando
sentada ante su mesa de trabajo), arrinconarla, bloquearle el paso, frotarse contra su cuerpo, darle un masaje en el cuello u hombros no solicitado.
Acoso sexual no verbal. Se trata de gestos o expresiones faciales (como hacer el gesto o sonido de un beso), hacer gestos o movimientos sexuales con el cuerpo o las manos, clavarle la mirada de manera lasciva, silbidos al pasar, enviar emails, vídeos, notas, cartas o fotos con contenido sexual no deseado.
Acoso sexual verbal:
Comentarios, piropos o bromas con contenido sexual.
Invitaciones para salir inapropiadas o excesivamente insistentes.
Preguntas ofensivas sobre su vida privada, preguntas sobre sus fantasías o preferencias sexuales.
Comentarios con connotaciones sexuales sobre su aspecto físico o vestuario o valoraciones sobre su aspecto físico.
Convertir una discusión (por ejemplo, sobre algún tema de trabajo) en un tema con contenido sexual.
Contarle historias o chistes con contenido sexual sin su consentimiento.
Extender mentiras o rumores sobre su vida sexual.
Ofrecerle beneficios laborales a cambio de favores sexuales.
Pedirle relaciones sexuales.
Amenazarla si ella se niega a acceder a alguna insinuación sexual.
La forma de acoso que más experimentan las mujeres consiste en mirarlas de forma inapropiada o lasciva (30%), toqueteos, abrazos o besos no deseados (29%) y abuso verbal en forma de comentarios ofensivos con contenido sexual.
Para la mayoría de las mujeres, el incidente de acoso sexual que más grave consideran es aquél que implica contacto no deseado (toqueteos, besos, abrazos). Suele ser realizado en la mayoría de los casos por un hombre desconocido y, en segundo lugar, por alguien de su ambiente de trabajo (un superior, compañero o cliente).
El aspecto subjetivo del acoso sexual
Ciertas conductas que podrían considerarse como un acoso sexual leve pueden ser percibidas de formas distintas por las mujeres, de manera que aquello que resulta ofensivo para una mujer (como que le silben al pasar) puede no se ofensivo para otra. No obstante, desde el momento en que algunas mujeres puedan considerar ofensivo un determinado comportamiento con connotación sexual, dicho comportamiento se convierte en acoso sexual y debería ser evitado en todo momento. Por ejemplo, dado que decir piropos por la calle a una desconocida resulta ofensivo para muchas mujeres, se considera acoso sexual y debería evitarse siempre (incluso aunque haya mujeres que no lo consideren ofensivo).
Las diferencias en cómo las mujeres definen lo que es acoso sexual pueden estar influenciadas por la cultura o país en que viven, actitudes de la sociedad en que se encuentra, así como la conciencia que una mujer tenga acerca de sus derechos. Las mujeres que no son del todo conscientes de sus derechos a la intimidad, la dignidad y la igualdad o de cómo ciertos comportamientos de los hombres atentan contra esos derechos y las sitúan en una posición de inferioridad, pueden aceptar y tolerar ciertos comportamientos que otras mujeres no tolerarían.
Los efectos del acoso sexual
Incluso aunque una mujer no perciba determinados comportamientos como ofensivos, los comportamientos con connotaciones sexuales de los hombres hacia ellas indican que no las consideran iguales, que las ven como objetos y que las sitúan en una posición de inferioridad con respecto a ellos. Es decir, cualquier comportamiento, por leve que sea, con una connotación sexual por parte de un hombre hacia una mujer, suele ir acompañado de (o provoca) una percepción negativa hacia esa mujer.
Por tanto, tolerar estos comportamientos, aunque sean leves, puede perjudicar a una mujer de diversos modos; por ejemplo, puede impedirle ascender en el trabajo o llevarla a cobrar menos (al ser percibida por sus jefes como inferior) o ser visto por los hombres como una señal de que pueden ir a más.
Las respuestas emocionales más típicas ante el acoso sexual son ira, vergüenza o enfado. Muchas mujeres dicen sentir también miedo como consecuencia del incidente.
El acoso sexual puede tener también efectos a largo plazo, que experimentan algo menos de la mitad de las mujeres. Entre estos efectos a largo plazo se encuentran la ansiedad, la sensación de vulnerabilidad y la pérdida de la confianza en sí misma.
El 37% de las mujeres víctimas de un incidente de acoso que consideran serio no ha hablado con nadie de lo sucedido, el 28% se lo cuenta a una amiga, el 24% a algún miembro de la familia y el 14% a su pareja. El 4% acude a la policía y menos del 1% habla con un abogado sobre el incidente o accede a un grupo de apoyo. No obstante, la mayoría de las mujeres que contacta con alguna agencia o profesional (como su jefe, un psicólogo, una organización de apoyo) se sienten satisfechas con la respuesta recibida.
¿Qué mujeres son más acosadas?
Según los datos obtenidos del estudio europeo comentado anteriormente, las mujeres con mayores niveles educativos son víctimas de acoso sexual en mayor medida que aquellas con pocos estudios. El 69% de mujeres con una titulación universitaria ha sido víctimas de acoso alguna vez desde los 15 años de edad, frente al 46% de las mujeres con estudios primarios.
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